ÍndiceÍndice  HolaHola  FAQFAQ  BuscarBuscar  RegistrarseRegistrarse  ConectarseConectarse  

Comparte | 
 

 Love+18+Yaoi. El amor no tiene sexo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
shadow



Posts : 16
Edad : 33
_______________________ : Bill Lover

Reputación : 0

MensajeTema: Love+18+Yaoi. El amor no tiene sexo   Dom 07 Feb 2010, 1:28 pm

Nombre: El amor no tiene sexo
Clasificación :Love+18+Yaoi (a veces)
Descripción: Bill es un chico muy seguro de su opción sexual, hasta que la conoce.
Advertencias: Bisexualidad, lemmon, romance, tragedia


Este es mi primer fic ...espero les guste. Acepto todo tipo de comentarios tanto buenos como malos, porque así me ayudan a mejorar en un futuro. Gracias de antemano.

Capítulo I

“Son las 6 y 30 hora de levantarse”…se oía por toda la habitación.
“Son las 6 y 30 hora de levantarse”… por segunda vez…
“Son las 6 y 30 ho…” me moví en la cama y tiré el despertador al piso.
– Maldito despertador…
Como puede salí de la cama, si me quedaba más ya no me levantaría y ya no podía faltar. No tenía ganas de prender la terma, así que me metí con el agua fría.
– Me hará bien, me tranquilizará un poco– pensé.
Quince minutos después salí corriendo sin tomar el café que me esperaba en la mesa. Era la rutina de todos los días, ir a la universidad, asistir a clases y regresar a casa, aunque a veces salía con mis amigos, todos ellos de niñez, había algo que me faltaba…
Como lo había supuesto, llegué tarde a mi primera clase, al parcial…el profesor ya había cerrado la puerta y no podría entrar hasta el cambio de hora. Resignada me senté en las escaleras y saqué mi Mp4, pero de repente un murmullo que fue aumentando conforme pasaba el tiempo atrajo mi atención. Risas, carcajadas, silbidos y muchos besos se dejaron oír por doquier, llena de curiosidad me acerqué al balcón y lo vi. Caminaba solo, apresurado, con un gran bolso al brazo, todos le abrían paso, unos murmuraban, otros lo observaban atentamente y las chicas le mandaban besos. Era alto y muy delgado. Vestía diferente, unos pantalones de mezclilla ajustados, una camiseta negra casi transparente, una chaqueta de cuero del mismo color y accesorios por doquier. Llevaba lentes y su cabellera, larga y negra, se movía a capricho del viento. Era la primera vez que lo veía y simplemente mis ojos no podían apartarse de su figura, quedé suspendida en una franja de tiempo donde su imagen era lo único que podía percibir, lo seguí con la vista hasta que desapareció por los pasillos.
“¿Quién es? ¿Cómo nunca lo había visto?”
Me acerqué a la escalera aún nerviosa por esa extraña visión, prendí el Mp4 y me desconecté del mundo. Adoraba escuchar mi música, solo ella podía alejarme de la realidad que vivía, del tedio, de la soledad. De repente sentí una presencia, algo que me hizo dejar de prestar atención a mi música y me trajo de un tirón a la realidad, una sensación dulce me invadió y me obligó a levantarme, acercándome al balcón. Ahí estaba, justo frente a mí, parecía abstraído limpiando sus grandes lentes y de nuevo sentí el tiempo detenerse. No había visto jamás ser más perfecto, no podría describir su rostro…montones de palabras se me vienen a la mente, pero todas quedan pequeñas y no expresarían lo que en ese momento veía, aun así trataré de describirlo: sus ojos almendrados estaban rodeados por sombras negras, acentuados con lápiz y remarcados con delineador, sus grandes pestañas sobresalían, su nariz de un corte perfecto lucía nerviosa, sus labios, demasiado apetitosos, estaban entreabiertos haciendo de vez en cuando pequeños mohines. Su piel era tersa, resplandeciente, llena de lunares…
“Lunares ‼‼”
Desde donde estaba pude contar más de tres, de pronto la idea de descubrirle más lunares invadió mi mente…
“Que estoy pensando…Dios”– sonrojándome inmediatamente.
Parecía triste, cabizbajo, algo preocupado. De repente me miró, como lo había supuesto su mirada era la más seductora, sus ojos se encontraron con los míos y no pude resistirlos, desapareciendo casi al instante de ahí…corrí y corrí llegando al final del pasillo, casi ocultándome detrás de una columna, me apoyé en ella y poco a poco fui resbalándome hasta sentarme en el piso, llevé mi mano al pecho tratando de contener a mi agitadísimo corazón que no me dejaba respirar, cerré los ojos y sonreí. No supe cuanto tiempo pasó, pero reaccione al oír una voz muy cerca…
– Puedo sentarme contigo…solo será un momento, no quiero estar solo.
Al oír esa voz, sorprendida volteé. Era él. De un salto, casi corriendo, me levanté. Dios era más bello de lo que creí.
– No, no te vayas…no quise asustarte, te vi mirarme y me acerqué.
Sus ojos clarísimos me rogaban, su expresión era tan tierna y a la vez tan magnética, que no podía dejar de mirarlo. Al lado de la boca tenía un lunar.
“Otro lunar…Cristo cuántos tendrá”
– Me acerqué porque no quería estar solo…me estaban siguiendo.
Se le veía tan indefenso, tan desprotegido que atraída me acerqué a él, sentándome a su lado.
– Siempre es lo mismo, alguien me sigue y quiere golpearme, los chicos me odian por lo que soy.
Su voz era dulce, llena de matices extraños que poco a poco liberaron un lado de mí que había mantenido reprimido por mucho tiempo…
– Tranquilo, conmigo estás seguro, nunca dejaría que te toquen– dije tomando su mano. Me miró sorprendido.
No podía creer lo que había dicho, ni siquiera lo había pensado, se me escapó. Sus ojos expresaban asombro, mas no rechazo. Me sentía extraña. Su mano era suave, tenía largos y delgados dedos, sus uñas eran las más cuidadas que había visto y no quería soltarla.
– Gracias por escucharme– de repente lo sentí pegarse más a mí, casi recostándose en mi hombro. No supe por qué sentí deseos de cuidarlo, de mimarlo, así que me arriesgue y pasé mi brazo por su cintura, una pequeña cintura, descansando mi mano en su cadera. Él no se inmutó, es más se pegó más a mi recostando todo su peso.
¿Qué era lo que se agitaba en mi interior?, ¿qué era lo que me impulsaba a comportarme de esa manera, a tratar de seducirlo? Porque eso era lo que estaba haciendo. Nunca había sido muy femenina, siempre me gustó sentirme bien, sin importarme los clichés o las habladurías de la gente por como me vestía o como traía el cabello, tampoco me gustaban las chicas, no era de esas que esperan que un chico siempre tome la iniciativa o decida todo. No. Siempre me había gustado llevar las riendas con los chicos que me atraían, decidir, cortejarlos, mimarlos. Eso me había traído muchos problemas, porque algunos se sentían incómodos y me tildaban de masculina, así que poco a poco fui reprimiendo ese lado, hasta que sentí su fragilidad, su soledad. El solo verlo me hizo desear protegerlo, quería que se sintiera seguro, tranquilo. En un momento volví a ser la misma de antes y me asombraba el haber tocado y abrazado a un desconocido…era increíble. Pero lo mejor de todo era que a él parecía no disgustarle. El silencio era embarazoso. Sentía su respiración y sus ojos sobre mi rostro, en verdad me estaba poniendo nerviosa; su mano aún en la mía acariciaba mi palma…
– ¿Cómo te llamas?– dije con voz temblorosa. Inconcientemente, mis dedos acariciaron su cadera.
– Bill– me dijo sonrojándose. Al verlo, no pude ocultar lo fascinada que estaba. Si en esos momentos no hubiera estado tocando su cadera, hubiera pensado que era una aparición.
–En verdad eres bello– dije con la voz quebrada mientras acariciaba su mentón. No pensaba. Las palabras solo salían, no estaba segura de lo que decía, pero le gustaba porque sus ojos brillaban y me sonreía.
Por los clavos de Cristo…que sonrisa…era una de esas que no olvidas, aquellas capaces de conseguir todo…sí todo. Mi cara debía ser un chiste, me sentía tan tonta, pero no me importaba.
–Ya lo sabía –dijo mientras echaba la cabeza para atrás, mostrándome un largo cuello, al que no me resistí.
“Más lunares. Esto es demasiado”
Estábamos tan cerca que solo tuve que girarme para rozar con mis labios su cuello, sintiendo su estremecimiento. Olía tan bien y era tan suave. Besé suavemente cada lunar que vi, eran varios, dibujando con mi lengua pequeños círculos alrededor de cada uno de ellos. Lo veía sonreír. Había cerrado los ojos y se abandonaba a mis caricias…eso me enardeció. Apoyándome en sus caderas me incorporé dejándolo recostado contra la pared, perdiéndome en ese cuello, succionándolo y lamiéndolo. De horcajadas sobre él, besaba su rostro y su cabello, sus labios entreabiertos parecían estar esperando, pero no pude ni rozarlos. Sus manos acariciaban mi cabellera, mis hombros y bajando por mi espalda se metieron en mi blusa, su contacto hacía que me pegara más a él sintiendo su dureza. De pronto, cuando sus manos trataron de despojarme de mi brassiere, me incorporé y agitadísima me aleje de él.
– Que te sucede…hey ni siquiera sé tu nombre…
No volteé. Salí corriendo de ahí, como si me persiguieran
mil demonios.[/size]
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Aylin_bill



Posts : 269
Edad : 21
Localización : mexico
_______________________ : Bill Lover

Reputación : 0

MensajeTema: Re: Love+18+Yaoi. El amor no tiene sexo   Dom 07 Feb 2010, 6:24 pm

aaaaaaa
me encanto esta super!!!
woow k chica......es mui aventada.....me gusta su actitud....
me encanto el final!!1
continualo!!!
espero kn ansias el siguiente capi...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
shadow



Posts : 16
Edad : 33
_______________________ : Bill Lover

Reputación : 0

MensajeTema: Re: Love+18+Yaoi. El amor no tiene sexo   Mar 16 Feb 2010, 1:42 pm

Capítulo II


Bill

– Bill, ya que vas a llegar tarde– oí su voz, pero mi cama estaba tan calentita que me tapé la cabeza, hundiéndome más.
– Ya Bill, son las 7– esta vez sentí la voz muy cerca y de repente mi manta salió por los aires. Era mi madre, quien como siempre venía a despertarme, porque yo era incapaz de despegarme de la cama.
– Vamos mamá sabes que odio que me despiertes de esa forma
– Vete a la ducha ahora mismo ya es tardísimo– dijo mi madre, mientras me golpeaba suavemente en el hombro.
Refunfuñando me levanté y con los ojos todavía cerrados me metí a la ducha. Mami había prendido la terma, así que el agua estaba tibia. Me enjaboné pensando en qué llevaría el día de hoy, pues toda mi ropa estaba sucia. Media hora después salí sin saber todavía que ponerme. Busqué entre la ropa que estaba tirada en un rincón del cuarto…nada…busqué en mi armario y debajo de unos peluches y sábanas encontré un pantalón negro que no había usado hace tiempo, luego rebusqué en la bolsa que había traído del mall el día anterior y me puse esa maravillosa camiseta casi transparente negra. Mi cabello aún estaba húmedo, así que lo dejé suelto, me maquillé lo más rápido que pude, cogí mi bolsa y salí no sin antes coger un tostada que mami me había preparado. Ya era tarde, sabía que me dejarían afuera otra vez, pero en fin ese día me sentía particularmente rebelde.
Llegué, para mi desgracia los mismos chicos de siempre me esperaban, ya era cosa de todos los días. De un tiempo a esta parte se habían ensañado conmigo. No todos me discriminaban, algunos hasta me perseguían rogándome que saliera con ellos, pero eso me molestaba mucho porque siempre querían que nadie se enterara, que fuera un secreto. Pase lo mas rápido que pude, particularmente hoy se esmeraron por hacer más ruido que de costumbre…los silbidos, los besos, las risas fueron estruendosas. Casi corriendo, escondido en mis lentes vi a una pequeña que me miraba como si fuera un alien.
“Otra más”
Como me lo suponía, la clase ya había empezado y yo me quede afuera de nuevo.
“Para lo que me importa”
Avance hacia la escalera, pensaba disfrutar un poco de mi tiempo libre y dibujar. Me disponía a sacar mi sketch book cuando unos chicos, de los que más se burlaban de mi, venían en mi dirección. Me invadió el temor y me alejé de ahí.
Sentado en una banca traté de tranquilizarme y parecer lo más normal posible, me puse a limpiar mis lentes, algo debía hacer para distraerme y calmar mi miedo, pero era inútil estaba muy nervioso y solo atinaba a mirar de reojo a todos lados. En ese momento, la vi. Me miraba como si tuviera dos cabezas y cuatro ojos… su expresión era de las más graciosas, la miré y para variar salió corriendo de ahí.
– Dios por qué me hiciste tan condenadamente bello– pensé en voz alta.
Mi vida no era fácil. Mi tan “conocida” belleza solo me había traído problemas y mucha tristeza…sí tristeza. A mis 19 años no sabía que era estar enamorado y ser correspondido. Había tenido infinidad de chicos, porque me atraían mucho, pero ninguno venció sus tontos prejuicios y la magia se acababa pronto. También había salido con algunas chicas, pero no soportaba ser siempre el que las engriera, extrañaba dejarme llevar y ellas solo querían que yo las lleve.
Y ahora esta niña salía corriendo porque la había mirado. En verdad a veces provocaba esas reacciones, pero creo que fue un poco exagerada…en fin…
Distraído, pensando en la pequeña tímida, no me di cuenta que Matt y sus compinches se acercaban a paso rápido hacia donde yo estaba. Aparentando tranquilidad, me puse los lentes y lentamente recogí mis cosas, mi corazón latía con fuerza y las manos me temblaban. Matt, el líder del grupo, siempre me había perseguido. Un par de veces en el baño había tratado de seducirme, pero aunque era muy atractivo nunca accedí a sus arrebatos apasionados. Las piernas me temblaban y como pude me levanté caminando por el pasillo donde había estado la pequeña. Seguí caminando hasta que detrás de una columna la vi sentada con la mano en el pecho…nervioso porque sentía que se acercaban, me senté a su lado casi sin pensar.
– Puedo sentarme contigo…solo será un momento, no quiero estar solo– al oírme salió corriendo, la había asustado.
–No, no te vayas…no quise asustarte, te vi mirarme y me acerqué
Qué mentiroso que era, lo único que quería era que no me vieran solo, pero en fin. De pronto algo atrajo mi mirada y la observé detenidamente. Su rostro estaba rojo y no me quitaba la mirada de encima. Su mirada expresaba confusión y asombro, sus pupilas color verde destacaban mucho bajo sus perfectas cejas. Vestía raro de negro entero, aunque era la ropa era ajustada y no le quedaba mal. Su cabellera era larga, muy larga. A pesar que no podía considerarla una chica bonita, algo en su mirada me daba tranquilidad y confianza.
–Me acerqué porque no quería estar solo…me estaban siguiendo.
No supe por qué lo dije, pero salió de muy adentro…no reconocí mi voz… era suave, casi sensual. Lo peor es que quería decir más, decirle por qué me sentía tan mal, por qué estaba ahí…quizás fue la tensión, quizás fueron sus ojos o solo quería que se acercara…no lo sé, pero seguí.
–Siempre es lo mismo, alguien me sigue y quiere golpearme…
Momentos después la sentí acercarse y sentarse a mi lado, percibí una energía extraña, me sentí cómodo, tranquilo…seguro y me acerqué más. De pronto, tomó mi mano, mi corazón se disparó, nunca había sentido eso con una chica, casi al instante sentí sus manos en mi cadera… me estremecí por completo sintiendo mi cuerpo temblar.
Pero qué extraño fue ese contacto, me hizo sentir tan bien que recosté mi peso en ella, pegándome más. No sabía que hacía, ni por qué lo hacía…solo me dejaba llevar por esas sensaciones. Estaba seguro que mi rostro era una oda a la belleza, pues ella me miraba totalmente maravillada. Le sonreía porque mis nervios no me permitían hablar. Me sentí un completo idiota cuando mi rostro enrojeció al escucharla preguntar mi nombre, el cual a duras penas pude recordar…
– Bill– le dije muy cerca, tanto como para sentir su respiración entrecortada. Cuando sentí sus dedos en mi rostro un extraño calor me invadió, ya no estaba pensando, solo sintiendo.
–En verdad eres bello – al escuchar esas palabras quise tentarla, provocarla, así que le mostré mi cuello…Ah mi cuello, era una de mis armas más poderosas, nadie se había resistido a él. Como lo imaginé, perdió el poco control que tenía y abalanzando sobre mí lo llenó de besos. Fue extraño porque yo también lo deseaba, me gustaba su contacto, su cercanía, el suave calor de su piel. De pronto la sentí sobre mí, sí que era rápida…pero eso no hacía más que excitarme…sentía un cosquilleo extraño en mi ingle…algo no andaba bien. Sus besos eran dulces, no había esa pasión que encontraba en todos aquellos que me deseaban. No. Era algo diferente. Animado, quizás por primera vez, quise tocarla. No me rechazó. Quise explorar un poco más, pues siempre me había llamado la atención esa parte del cuerpo femenino que tanto enloquecía a los chicos, así que acariciando su espalda quise quitarle el brassiere, casi al instante me arrepentí de haberlo hecho, pues salió corriendo, totalmente asustada, dejándome como un idiota…totalmente excitado…
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Aylin_bill



Posts : 269
Edad : 21
Localización : mexico
_______________________ : Bill Lover

Reputación : 0

MensajeTema: Re: Love+18+Yaoi. El amor no tiene sexo   Mar 16 Feb 2010, 7:42 pm

awwwww!!!!
me encanto el capi!!
ay billy!!!! la verdad si su cara es una oda a la belleza
y pobre d la chava se asusto un monton!!!
pon capi pronto!!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
fabill d kaulitz



Posts : 809
Edad : 22
Localización : buscando el mendiigo palo de mango dond esatan la adrii , la karo y bill xDD
_______________________ : Bill Lover

Reputación : 8

MensajeTema: Re: Love+18+Yaoi. El amor no tiene sexo   Dom 15 Ago 2010, 7:27 pm

metard p,ro alfin encontre
el principio d tu historia
zi bill ez suuuuuuuuuuuper bello
me encanta t felicito
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Love+18+Yaoi. El amor no tiene sexo   Hoy a las 10:59 am

Volver arriba Ir abajo
 
Love+18+Yaoi. El amor no tiene sexo
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Un amor que nadie podra separar -Webnovela que tiene de todo- (Nick y tu) [Terminada]
» "EN EL AMOR NO EXISTE EDADES"(NICK Y TU)para tod@s grandes y pequeñas!!
» [YulSic] Look at the Picture.
» UN SOPLO EN EL CORAZÓN de Family
» Nuestro amor en el arcoiris (Jose María Hinojosa)

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Tokio Hotel El Salvador :: Fanclub :: Imagination in a story...-
Cambiar a: